carga electrica en casa

Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa y en puntos de recarga públicos

No hay duda que cambiarse a un coche eléctrico es una decisión importante. Todavía existen muchas dudas en torno a esta tecnología, sobre todo en lo que a la recarga de las baterías se refiere. Y es que, aparte del sobrecoste que supone acceder a un vehículo eléctrico, en muchos conductores pueden surgir preocupaciones o dudas acerca de cómo realizar la recarga diaria del vehículo y los costes por hacerlo en casa y en puntos de recarga públicos.

Te recomendamos que sigas leyendo las siguientes líneas para resolver cualquier duda que puedas tener al respecto. Lo que es indiscutible es que, si tienes un vehículo eléctrico, lo más barato será siempre realizar la carga de la batería en casa (a menos que accedas a un punto de recarga público gratuito, claro). Enchufar nuestro coche a una toma doméstica será la clave para que, con el paso del tiempo, terminemos amortizando su compra.

Aunque veas que el precio de la electricidad ha subido de forma considerable en los últimos meses, recuerda también que el precio de los carburantes se ha disparado durante el último año, por lo que cargar la batería completa de un coche eléctrico en casa sigue siendo una opción muchísimo más económica que rellenar un depósito de gasolina o diésel. Incluso realizando una carga en un punto rápido público, donde los precios suelen ser bastante más caros.

Cuando tengas que cargar un coche eléctrico, podrás hacerlo en casa o en un punto de recarga público. ¿Cuáles son las diferencias de precios?

CUÁNTO CUESTA CARGAR UN COCHE ELÉCTRICO EN CASA: LAS CIFRAS

La fórmula es sencilla: con un coche eléctrico, pagarás el precio del kilovatio-hora (kWh) del contrato de luz que tienes con tu compañía de electricidad. Eso, claro, si lo cargas en casa, ya que si te vas a un punto de recarga público, el precio es más elevado y tienes que pagar otras tasas y costes.

Lo mejor que puedes hacer es revisar una de tus últimas facturas de la luz y compruebes a cuánto pagas el kWh en tu casa. Después, multiplica esa cantidad por la capacidad de la batería de tu vehículo, medida también en kWh. Lo que pagues a final de mes dependerá del mencionado precio que pagues, del tamaño de la batería y, cómo no, del número de kilómetros que circules cada mes.

Hemos calculado el precio medio del kWh de cinco compañías eléctricas en España, y nos sale a 0,268 €/kWh en tarifas sin discriminación horaria: es decir, aquellas donde pagas siempre lo mismo durante las 24 horas del día. Si tu vehículo consume 17 kWh a los 100 kilómetros, por ejemplo, y sueles recorrer 50 kilómetros en tu día a día, cubrir esa distancia te puede costar unos 2,28 euros; al mes, la factura podría irse a los 70 euros, aproximadamente, siguiendo estos cálculos.

Sin embargo, no hemos tenido en cuenta que, como consumidores, podemos contratar diferentes tipos de tarifas con los que tengamos ciertos horarios donde la electricidad sea mucho más barata, como por ejemplo, por la noche. Aquí, el precio del kWh es menor: para que te hagas una idea, si siguiésemos con la fórmula anterior de los 50 km al día, podríamos ahorrarnos más de 1.400 euros al año si tuviésemos contratada una tarifa con discriminación horaria.

A la hora de cargar un coche eléctrico, hacerlo en una toma doméstica nos abaratará la factura.

CUÁNTO CUESTA CARGAR UN COCHE ELÉCTRICO EN UN PUNTO PÚBLICO

Siguiendo un estudio de expertos, el coste medio de recargar un vehículo eléctrico en puntos de recarga públicos en España es de 23 céntimos por kWh. Una cifra que nos sitúa en la segunda posición de los principales países europeos más caros en este sentido: en Alemania, por ejemplo, el precio es de 30,5 cent/kWh; en Holanda, en el otro lado de la moneda, el coste medio es de 15,6 cent/kWh. No te extrañe ver, no obstante, precios cercanos a los 0,80 euros el kWh en ciertos puntos de recarga rápidos.

Por lo general, cargar un coche eléctrico en un punto de recarga público sale más caro en comparación con las tarifas domésticas más favorables. Los precios pueden variar mucho más y depender de más factores: sobre todo, del tipo de recarga que realices. Si recargas el coche con corriente continua a alta potencia, el coste será mucho más elevado (como en el último ejemplo), pero lo normal es que estos puntos de recarga los uses solo de forma puntual, cuando estés lejos de casa y necesites unos tiempos de recarga más rápidos.

También depende del método de pago: hay ciertos puntos de recarga que son gratuitos, aunque son escasos y suelen estar muy localizados. Como conductor de un coche así, puedes acogerte también a diferentes planes de pago por uso o a suscripciones mensuales (importantes para no pagar precios puntuales de 0,80 €/kWh en cargas rápidas). Si somos clientes nuevos de coche eléctrico, muchas marcas nos regalan un tiempo determinado de recargas: por ejemplo, el primer año de recargas en ciertos puntos públicos. Todas estas son consideraciones que deberías tener en mente y planificar a la hora de comprar y tener un coche eléctrico en el garaje.